EPOC

PULMON

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar que se caracteriza por la existencia de una obstrucción de las vías aéreas progresiva y en general no reversible. Esta causada principalmente por el humo del tabaco y produce como síntoma principal una disminución de la capacidad respiratoria que avanza lentamente con el paso de los años y ocasiona deterioro considerable en la calidad de vida de las personas afectadas.
Entre un 20% y un 25% de los fumadores desarrollan la enfermedad, pero se desconocen las causas de predisposición al desarrollo, aunque puede que sea un componente multifactorial que incluyan elementos ambientales, exposición en ambientes de trabajo inadecuados así como susceptibilidad individual.

Para diagnosticar la EPOC se utiliza una prueba llamada espirometría que mide la capacidad funcional pulmonar.

La EPOC se asocia a dos enfermedades fundamentalmente:

Enfisema:El enfisema pulmonar, a grandes rasgos, es una enfermedad que produce el agrandamiento de los alvéolos pulmonares de forma permanente, dañándolos de tal manera que se obstruyen para dificultar y disminuir la función respiratoria que convierte el dióxido de carbono y purifica el aire para obtener oxígeno.

Bronquitis crónica:definida en términos clínicos y cronológicos como tos y expectoración en la mayor parte de los días durante 3 meses al año, en al menos 2 años consecutivos.

A pesar de que actualmente la EPOC es un problema que no tiene cura, en los últimos años se han conseguido dar pasos enormes para tratar esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

El primer paso en cualquier plan de tratamiento para los fumadores con EPOC es dejar de fumar. Y paralelamente están los medicamentos que se utilizan para tratar los síntomas y las complicaciones de la EPOC:broncodilatadores, esteroides inhalados y antibióticos. Los broncodilatadores son medicamentos que consiguen relajar los músculos que rodean las vías respiratorias, y esto facilita la respiración y alivia la tos. Los esteroides inhalados pueden reducir la inflamación de las vías respiratorias, pero sólo están recomendados en pacientes con EPOC moderada o grave, ya que el uso prolongado puede debilitar los huesos o aumentar la presión sanguínea. Y los antibióticos, que se utilizan cuando hay infecciones respiratorias.

La cirugía puede ser una opción para algunas personas que tienen enfisema y en los que la medicación no es suficiente. La intervención consiste en una reducción del volumen pulmonar que permite tener más espacio en la cavidad torácica para que el
pulmón y el diafragma puedan trabajar mejor. El trasplante de pulmón es otra de las posibilidades que actualmente existe para algunas personas con enfisemas graves y que cumplen determinados criterios.

Otras intervenciones terapéuticas que se utilizan en la actualidad son la oxigenoterapia, en aquellos casos en que es necesario oxígeno suplementario porque no hay suficiente en la sangre; y el programa de rehabilitación pulmonar, que combina educación, ejercicios físicos, consejos de nutrición y asesoramiento.

Estos han sido grandes avances para conseguir, en definitiva, mejorar la salud y la calidad de vida de los afectados por EPOC. Aunque la investigación en esta enfermedad continúa y numerosos estudios han conseguido que se conozcan nuevos aspectos y se desarrollen nuevos tratamientos. Por ejemplo, en ensayos sobre la oxigenoterapia nocturna se ha podido ver que algunos pacientes con EPOC avanzada viven más si reciben la oxigenoterapia a largo plazo. En otros ensayos sobre tratamientos para el enfisema ha quedado demostrado que la cirugía de reducción del volumen pulmonar puede mejorar la calidad de vida o incluso alargarla en pacientes con EPOC grave.

Otras líneas que actualmente se están investigando van dirigidas a determinar si hay una relación entre la EPOC y otras enfermedades, como el asma, infecciones pulmonares y excesiva mucosidad producida en los pulmones.

Los nuevos proyectos de investigación también sugieren que podría haber componentes inflamatorios e inmunitarios en la EPOC. Este descubrimiento ha abierto un nuevo camino a nuevas ideas para tratar esta enfermedad y ha estimulado que haya un aumento en la actividad investigadora. También se está trabajando para conocer las características que podrían indicar que una persona está en riesgo de desarrollar la enfermedad, como factores genéticos o la polución ambiental, con el fin de diseñar terapias personalizadas.