¿Que es la epicondilitis?

Comúnmente conocida como codo de tenista  es una tendinitis crónica producida en la mayoría de los casos por el sobreuso de los músculos extensores del antebrazo, relacionado principalmente con la actividad laboral o deportiva. Es una patología que se caracteriza por el dolor a nivel de la inserción muscular en el hueso del codo o se puede irradiar hacia los músculos del antebrazo y ocasionalmente hasta la muñeca.

El tratamiento no quirúrgico tiene tres componentes principales: protección, disminución de la inflamación, y fortalecimiento de los músculos y tendones. Da buenos resultados en un 90% de los casos y comprende educación del paciente y modificación de las actividades que contribuyen a su perpetuación, ejercicios de fisioterapia, AINE, infiltraciones locales con corticoides, bandas de epicondilitis y rehabilitación dependiendo del tiempo de evolución.

Las actividades laborales, domesticas o deportivas que perpetúan el proceso se deben evitar mientras haya dolor agudo y discapacidad, una vez que haya desaparecido el dolor, se podría reanudar la actividad normal utilizando la banda preventiva de epicondilitis e insistiendo en la fisioterapia

Con independencia del tratamiento realizado, la mayoría de las epicondilitis se resuelven con el tiempo.

El tratamiento farmacológico y los ejercicios de rehabilitación será los  indicados por su médico y fisioterapeuta, la parte de la que se ocupa la farmacia o la ortopedia corresponde a la banda de epicondilitis, es por eso que hablaremos algo sobre ella. La banda minimiza el traumatismo repetitivo en la inserción del tendón y disminuye la transmisión de la fuerza y  la carga del antebrazo proximal, de modo que esta no sea totalmente realizada por el epicóndilo. Debe colocarse en los músculos del antebrazo relajados, de forma que sujete pero no comprima. Debe utilizarse únicamente durante la realización de actividades laborales o domésticas que implican el uso del antebrazo y la mano y hay que retirarlas el resto del día para prevenir la congestión venosa.

Ocasionalmente es necesaria la cirugía si la epicondilitis no responde al tratamiento conservador. La técnica no es tan eficaz como muchas otras intervenciones y no se recomienda a menos que se haya completado un programa adecuado de tratamiento no quirúrgico.

 

Fuentes:

Hortal Alonso R.M., Saldo Olivares M., Navarro Alonso P., Candelas Rodríguez P..Seminarios dela fundación Españolade Reumatología. 2005; 6(2) pp 79-88.

WEB dela Asociación Zamoranade Cirugía Ortopédica y traumatología (AZACOT)

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